Crítica de ‘Mascotas 2’, la secuela de la película del estudio Illumination estrenada en 2017. Los perros y gatos vuelven a protagonizar una aventura que parece sacada de una serie de televisión. ¡Ya en cines!


Siempre es agradable encontrarse con una película fresca, divertida y en la que uno pueda pasar un rato de lo más agradable, esto es ‘Mascotas 2’. No creo que el estudio de animación, ni Universal, piensen que esta pequeña saga vaya a revolucionar el mundo, simplemente saben que entre los más pequeños este tipo de aventuras son caramelos, especialmente cuando salen en Dvd (en Blu-ray y 4K da un poco más igual) y los padres compren la película para ponerse a sus hijos en bucle.

No es ‘Cómo entrenar a tu dragón’, ni ‘Gru, mi villano favorito’, ni ‘Los Minions’, ni siquiera una película como ‘¡Canta!’. Este ‘Toy Story’ protagonizado por animales es algo ligero para poder ver un domingo por la mañana y reírse con las tonterías que vemos pasar por pantalla. Ver a un perro intentar hacerse pasar por gato, un conejo que se cree un superhéroe y un niño amando locamente a su perro, son algo simpático y tierno. Tierna, quizá esa sea la palabra correcta para definir esta aventura.

En la primera veíamos una búsqueda y en esta segunda nos encontramos un poco de todo. Se podría decir que está dividida en tres historias que confluyen al final. Tenemos a Max y su estrés protector, a Gidget y su misión de proteger una pequeña pelota y a Pompón y su misión de rescatar a un tigre. La sensación de que estaba viendo una serie ya me pasó con ‘Los Minios’, esos cortes, historias paralelas, etc… dan la impresión de que las películas están estructuradas como si fuese una serie de televisión con capítulos de 20min, o cortos. No es que sea algo malo, pero quizás, si uno paga una entrada de cine, busque algo más, algo más coherente, algo que intente contarle una historia, no 10 cortas de 1 min cada una.

A mi, personalmente, me hubiese gustado que se hubiesen centrado más en Max, nuestro protagonista, y su lucha interna entre los celos y la protección del nuevo miembro de la familia. Creo que hubiese salido una historia mucho más rica, interesante y con escenas más duras y bonitas, pero claro… esto hubiese sido otra película.

Brian Lynch, guionista, y Chris Renaud, director, nos traen una película entretenida, muy ligera y con muchos momentos de lo más divertidos, vamos, yo no paré de reírme. Puede ser la película perfecta para ver en una sesión matinal en el sofá con un buen desayuno. No cambiará el mundo, pero por lo menos si le da una pizca de felicidad y buen rollo.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here