Crítica de Toy Story 4, una nueva entrega de la mítica saga protagonizada por juguetes de Pixar. ¿Hacía falta esta cuarta entrega tras el final perfecto de la tercera? ¡Estreno el 21 de junio!


Creo que todos nos hemos hecho la misma pregunta una y otra vez. ¿Hace falta una cuarta entrega tres el final perfecto de la tercera? ¿Estropeará el final que se le dio a los juguetes? Yo siempre digo que una nueva entrega, un remake, un reboot, o cualquier palabra nueva que saque Hollywood para ofrecernos la misma historia o secuelas, no estropea nunca el recuerdo de esa película que uno ama. La llegada de Alien: Covenant nunca estropeará esa maravilla llamada Alien. Pero… ¿Y si la historia tenía un final de 10?

Tampoco. Aunque Toy Story 4 hubiese sido una castaña, cosa que no es, el final de la tercera entrega seguiría siendo igual de emocionante y lacrimógeno, nada hubiese cambiado. Pero estamos de suerte, esta cuarta entrega sigue siendo una auténtica maravilla. Vais a reír y llorar, emocionaros y sufrir, todo en la hora y cuarenta minutos que dura esta nueva (y por el momento última) aventura de estos queridos juguetes.

©2019 Dinsey/Pixar. All Rights Reserved.

Este peculiar road trip, protagonizado por Woody, nos sitúa en una de las misiones vitales de nuestro pequeño sheriff, cuidar al niño al que pertenece, en este caso a Bonnie. La pequeña comienza su andadura en preescolar y al volver a casa, tras el primer día, Bonnie regresa con un nuevo “juguete”, Forky, un tenedor-cuchara con una gran depresión. El mundo se expande, el universo que se nos mostró en las tres primeras películas evoluciona con un nuevo ingrediente. Forky. Es un objeto, una manualidad, que cobra vida gracias a Bonnie.

Dirigida por Josh Cooley (“¿La primera cita de Riley?”) y un guión de Andrew Stanton y Stephany Folsom, nos encontramos con una historia más adulta, más profunda y mucho más dramática. Es verdad que sigue patente el aire desenfadado y divertido de las anteriores entregas, pero el nuevo personaje y todo lo que se va desarrollando durante la película es mucho más adulto.

©2019 Disney/Pixar. All Rights Reserved.

La depresión es sóló uno de los ingredientes que hace acto de presencia nada más comenzar, al igual que en Ralph Rompe Internet, la amistad y la distancia es uno de los ejes del guión. Las cosas han cambiado mucho para Woody desde que arrancó la historia en 1995 y el pequeño juguete se ha dado cuenta de que ha evolucionado.

Es una historia sobre el crecimiento, el descubrimiento personal y el lanzarse a la piscina, a la aventura, sin saber si la piscina tiene agua o está en plena sequía. ¿Hacía falta esta entrega? Sí.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here