Unas interpretaciones que superan a cualquier otro aspecto de la película.


Warren Beatty vuelve al cine metiéndose en la piel de Howard Hugh, un multimillonario empresario, aviador, productor y director de cine, y en esta película será uno de los protagonistas junto con una joven actriz y un joven chófer. Esta película es 100% interpretaciones, donde Lily, Alden y Warren brillan en todo momento.

La historia no sitúa en Hollywood en 1958, con la llegada de una aspirante y joven actriz, Marla Mabrey, interpretada por Lily Collins. Al llegar conocerá a un joven chófer (Alden Ehrenreich) y  lucharán contra sus sentimientos bajo las absurdas excentricidades del feroz e impredecible millonario Howard Hughes (Warren Beatty), el hombre para el que trabajan. 

Sinceramente no creo que el póster elegido represente el espíritu ni el acabado de la película – el póster es la primera imagen de este post -. No nos encontramos con una película que nos lleve en un viaje visual, ni al mundo de los sueños. Warren Beatty, director, guionista y actor de esta película, nos lleva de la mano para mostrarnos la vida de estos personajes, pero sin conseguir lo que su póster nos sugiere. Sé que a mucha gente esto le ha dado igual, ya que he comentado esto con otras personas, pero a mi me ha llegado a chocar un poco. No os confundáis, la película es mu correcta, pero para mi falla un poco en trasladarnos a ese mundo de magia y los sesenta.

En lo que no falla para nada es en la elección de sus actores protagonistas, Lily y Alden están fantásticos. Aunque la película pueda pecar de larga duración y de algunas escenas un tanto repetitivas, el duo compuesto por estos dos jóvenes actores hace que uno no pueda apartar la mirada de la pantalla. El magnetismo de Alden y sus miradas ya nos cautivó en “¡Ave, César!”, pero en esta nueva película para mi da un nuevo paso al frente, dentro de poco le veremos en la piel del mítico personaje de Star Wars, Han Solo.

Lily nos ofrece la fragilidad, la recién llegada y la evolución. Durante la historia vamos viendo como una joven llega y se debe enfrentar a situaciones de lo más locas, y como esto la endurece y aprende a poner los papeles sobre la mesa. Y Warren Beatty… con una excentricidad de lo más loca, nos presenta a un Howard en el que consigue imprimir dosis de humanidad, locura, inocencia y un largo etcétera.

El ritmo no es el mejor, al igual que algunas partes del guión, pero las actuaciones… las actuaciones son dulces, fuertes y fantásticas. Os guste o no la película, es innegable que nos encontramos con una película con unos actores protagonistas, y secundarios, como Taissa Farmiga o Annette Bening, que dejan claro que saben lo que hacen y que logran levantar hasta el ritmo más irregular. No logra una cohesión entre todos los ingredientes que se nos presentan, el romance, la locura, el excentricismo, el humor… pero aún así se nos ofrece una película que no pierde el interés. Ya sea por las actuaciones, o por ser la última película de Warren Beatty, es una película que un amante del cine no debería perderse.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here