Llega Godzilla con “Shin Godzilla”, una nueva película de este monstruo japonés con Hideaki Anno como responsable.


“Shin Godzilla” no es una película de Godzilla al uso. Esta entrega se centra más en el aspecto político y las acciones para luchar contra la bestia en vez de en lo que hace este enorme ser. Las escenas de acción o destrucción se pueden reducir en un puñado de minutos, y aunque para algunos pueda resultar decepcionante, la verdad es que es agradable ver otro tipo de películas con Godzilla como centro de la historia.

La última vez que vimos al legendario Godzilla lo hicimos con la película americana del 2014 con Aaron Taylor-Johnson y Elizabeth Olsen como protagonistas. Ahora, nos trasladamos al cine japonés para ver una nueva aventura. Hideaki Anno ha sido el encargado de ponerse manos a la obra para esta producción, seguramente muchos de vosotros le conoceréis por su gran obra, “Neon Genesis Evangelion”. La película ha participado en la sección oficial en el Festival de Sitges 2016 y fue la película que abrió la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián.

Godzilla, fuerza destructiva insondable para el hombre, resucita en el Tokio de hoy en día para acosar de nuevo a la civilización. Un país aún atormentado por las secuelas de un desastre natural, experimenta de repente el horror catastrófico de Godzilla. Apremiado por la muerte y la desesperación, Japón deberá encontrar el poder para superar este desafío.

En esta trigésimo segunda película de Godzilla, vamos, la 32, vemos como el gobierno se hace eco de la noticia de un fenómeno “natural”, como responde a ese fenómeno, como se complica y finalmente vemos como reacciona ante la llegada de un ser que parece imposible de detener. Durante este proceso, y viendo como va moviéndose la noticia entre las altas esferas políticas, disfrutaremos de escenas de destrucción, la evolución de Godzilla y de conversaciones y situaciones de lo más alocadas.

No es la película que espera todo el mundo. No es una superproducción americana, y tampoco es la reciente “Train to Busan”, es una película mucho más pausada y con gran peso en sus diálogos. La autocrítica, el humor, la evolución, etc… del mundo japonés y extranjero está patente a lo largo de la película, en especial en el personaje de Kayoko Ann Patterson, Satomi Ishihara, una agente de EE.UU. La propia actriz declaró que se sentía emocionada por trabajar en este proyecto y que le supuso un reto personal al grabar mucho diálogo en inglés “A veces es muy frustrante, sólo quiero llorar”. Recuerdo que la película es japonesa, y su idioma original el Japonés.

El personaje de Kayoko nos ofrece frescura, humor, modernidad y juventud, algo que no se espera de este tipo de proyectos, que suelen ser más para consumo interno que externo, que se vea solo en Japón. A mi sinceramente es el personaje que más me gusto.

Satomi Ishihara, en la búsqueda de un Zara.

¿Es entretenida? Sí. Y no. Es pesada, no voy a decir que es una película ligera, pero es cierto que logra mantener el interés en la mayoría del metraje, aunque no en todo. Tiene ciertas caídas de rimo en la mitad/recta final y durante la primera parte de la película el espectador puede tener la sensación de no saber ni que película está viendo, ni que tipo de película va a ser. No va directa al grano.

Yo creo que es una película muy difícil de recomendar, primero, te tiene que llamar la atención el cine asiático, ya que tienen su propio ritmo y efectos especiales. Y segundo, no too much diálogo. No es la película que todo el mundo espera de Godzilla, pero si es la película que muchos fans del Godzilla clásico van a querer ver.

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