La quinta entrega de la saga “Underworld” ha llegado a las salas de cine dispuesta a recordarnos la guerra entre los vampiros y los licántropos.


Underworld (2003), Underworld: Evolution (2006), Underworld: la rebelión de los licántopos (2009) y Underworld: el despertar (2012), después de estas primeras cuatro entregas, las aventuras de Selene (Kate Beckinsale) continúan en esta quinta entrega. En “Underworld: Guerras de sanger”, encontramos a la guerrera de la muerte vampiro Selene intentando escapar del clan licántropo y de los vampiros a los que ella sirvió.

En esta ocasión tendrá que luchar contra las fuerzas licántropas lideradas por Marius, un villano que intenta descubrir el paradero de la hija de Selene, Eve, la híbrida perfecta entre vampiros y licántropos. “Guerras de sangre” recupera el estilo y la mitología de la primera entrega pero continuando la historia donde lo dejó la cuarta, es un regreso a las raíces, tal y como lo declaro la directora de esta entrega, Anna J. Foerster“Me gustó mucho la primera Underworld’, porque hacía una gran declaración sobre ese mundo y su aspecto.

Esta quinta entrega tiene un mayor elenco femenino en sus filas. Además de a Kate Beckinsale como nuestra protagonista, que tengo que decir que está absolutamente fantástica, tenemos a Lara Pulver (“Al filo del mañana”) como Semira, una vampiro que recientemente ha conseguido entrar en el  consejo de “ancianos” del clan. Pero no es el único personaje femenino nuevo, Clementine Nicholson, Lena, una vampiro que poderes sobrenaturales un tanto diferentes a lo que estábamos acostumbrados. Una saga con una protagonista principal fuerte, nuevos personajes femeninos que cortan el bacalao y una mujer en la dirección de esta entrega, un cambio necesario y que ha sentado de maravilla a esta saga vampírica. “Anna ha logrado insuflar nueva vida a la franquicia de una forma que no creo que nadie más podría haberlo logrado declaró Richard Wright, de Lakeshore Entertainment.

Este cambio y el regreso a la esencia de las primeras entregas nos trae una película mucho más entretenida, redonda y con un nivel de producción mucho más elevado. No es la octava maravilla del mundo cinematográfico, pero si es una digna secuela para esta saga, en especial después de dos entregas – la tercera y la cuarta – que parecían rozaban el cine de serie B.

El guión es algo flojo y no logra explotar los enfrentamientos entre los personajes, pero sí tiene algo bueno, algo buenísimo. Selene. Volver a ver a Selene repartiendo leches sin parar es una absoluta maravilla. Ya en la cuarta entrega nos ofrecieron algunas peleas de lo más interesantes (ya que lo único bueno de la 4ª entrega es ella), pero en esta quinta han logrado ofrecernos luchas de lo más interesantes, en especial en la recta final. Ver a Kate enfundada en su traje negro es toda un placer cinéfilo.

Esperemos que muy pronto veamos una nueva entrega, la sexta, donde nos expliquen más sobre la hija de Selene y Michael, este híbrido tan especial. Yo desde luego no puedo esperar otros 4 años para ver como continua esta aventura.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here