Sobre la sexualidad de Will Byers en ‘Stranger Things’

Los creadores de Stranger Things ratifican su ambigüedad respecto a la sexualidad de Will Byers

La cuarta temporada de Stranger Things ya está disponible en Netflix, y su recibimiento está siendo más que generoso por parte de los usuarios del gigante del streaming. Una vez más, la conversación trasciende: las redes sociales se hacen eco de una nueva polémica. Esta vez se sitúa en torno a Will Byers. ¿Por qué es importante precisión a la hora de tratar la sexualidad de un personaje en ficción? Te lo cuento.

«Nunca abordan cómo es Will. Creo que eso es lo mejor, que depende de la interpretación de la audiencia», dice Noah Schnapp para Variety —un medio estadounidense—, haciendo referencia a cómo los hermanos Duffer, creadores de la serie, enfocan la sexualidad de su personaje. «¿Puedo decir que es 2022 y no tenemos que etiquetar las cosas? Creo que lo realmente bueno del personaje de Noah es que es simplemente una persona que afronta sus propios problemas y demonios personales. Muchos niños por ahí no lo saben, y eso está bien. Está bien no saberlo. Y está bien no etiquetar las cosas», añade por su parte Millie Bobby Brown, quien interpreta a Eleven en la serie.

Stranger Things

Finn Wolfhard como Mike Wheeler, Noah Schnapp como Will Byers y Millie Bobby Brown como Eleven en la cuarta temporada de ‘Stranger Things’. (Fuente: Netflix)

Will Byers y las relaciones en Stranger Things

Desde la primera temporada hasta ahora hemos visto varias relaciones entre personajes. Todas ellas hetero-normativas, véase: Mike y Eleven, Jonathan y Nancy, Max y Lucas, y Joyce y Hopper. Ahora bien, el primero ‘abiertamente’ LGTBI llega con Robin, lesbiana. Entre líneas. Y digo entre líneas porque los Duffer reman a contracorriente y hacen todo lo posible por romanizar su amistad con Steve (no lo consiguen). Desde la primera temporada también se ha hablado en redes de la sexualidad de Will, pero no ha sido hasta la tercera y, en concreto, hasta esta, la cuarta, cuando ha calado más la ambigüedad de los creadores.

El problema es que necesitamos representación queer, al igual que la tienen las relaciones cishetero desde ¡siempre! No leer nada entre líneas, ni pistas, ni dobles sentidos. ¿Will es gay? Ok. ¿Will no es gay? Ok. Todo ok. Pero sin ambigüedades. ¿Acaso los creadores —de esta serie— hacen lo mismo con las relaciones que entran en su marco de normatividad? Ya te lo adelanto: no. La ambigüedad es homofobia, y demasiada poca representación ha tenido el colectivo (ya no solo hablo de la G de LGTBI) en la pequeña pantalla para que se anden con rodeos en ficción a día de hoy, año 2022.

Esta opinión es de Pablo J. Nieto (@pablonesflis).

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