“Rogue One” marca el comienzo de los spin off que girarán entorno a una de las sagas cinematográficas espaciales más importantes de la historia del cine, “Star Wars”. En esta primera entrega vemos como la rebelión consigue los planos de la estrella de la muerte, echo que marca el comienzo de la saga clásica, “Una nueva esperanza”. Es diferente, muy diferente a lo que la saga Star Wars nos ha mostrado hasta el momento, con un tono mucho más oscuro y dejando la aventura a un lado para centrarse en la acción y una historia un poco más bélica.

Yo personalmente tenía muchas esperanzas puestas en esta entrega, “Star Wars” ha ido marcando a diferentes generaciones a lo largo de la historia, primero con la saga clásica, luego con la saga intermedia (las precuelas) y ahora con la nueva trilogía que comenzó con “El despertar de la fuerza”. Con Rouge One tenemos una película independiente dentro del universo Skywalker donde nos encontramos con personajes nunca vistos ni conocidos, y con los que veremos el entramado para conseguir destruir la estrella de la muerte.

Bien… la película tiene sus buenos momentos… pero también sus terribles momentos. Para mí lo peor de la película tiene nombre y apellidos, y es Diego Luna, el coprotagonista de esta historia tiene menos carisma que un cartel de cartón publicitario que podemos encontrar en cualquier cine. La falta emoción que transmite este actor hace que todas y cada una de las escenas en las que sale resulten aburridas y soporíferas, han intentado buscar a un nuevo Oscar Isaac (“El despertar de la fuerza”), y se han topado con un actor que no tendría ni un hueco en la programación de la peor serie de la CW. Por el contrarío, tenemos a Felicity Jones, que pese a que su personaje vaya dando tumbos y tampoco logremos ver una constante y correcta evolución, si vemos como la actriz logra soportar el peso de la historia, es la Katniss de esta nueva aventura.

El director Gareth Edwards (“Godzilla”), y los guionistas Chris Weitz (“Cenicienta”) y Tony Gilroy (“El caso Bourne”), nos ofrecen una película que perfectamente podría reducirse a la duración de un corto. Con más de 2 horas de duración la película no logra emocionar ni presentar y desarrollar correctamente a los personajes que van apareciendo. De hecho, la sensación al salir del pase fue de que los personajes daban igual mientras consiguiesen terminar la misión.

Con una primera hora aburrida y actuaciones un tanto irregulares, y una parte intermedia más intensa (pero que no consigue ejercer ningún cambio en los personajes y la relación entre ellos), llegamos un tercer acto de lo más impresionante. Acción, explosiones, batallas,… la recta final es lo interesante, al motivo por el que esta película ha sido desarrollada. Pero… ¿merece la pena una película por sus últimos 30-20 minutos?

La verdad es que la sensación al final de la película es de “que guay”, pero rápidamente cuando uno empieza a desmenuzar el filme se encuentra con varios problemas difíciles de justificar. Es muy diferente a lo visto hasta ahora en Star Wars, y eso es bueno, pero quizá debería de haberse esforzado más en intentar contarnos algo nuevo, con chicha, en vez de simplemente mostrarnos la resolución que todos esperábamos. Para mí la mayor carencia del filme es que uno nunca llega a conectar con ninguno de los personajes, y eso hace que lo que les ocurra durante el viaje nos de igual.

AVISO. El 3D es totalmente innecesario.

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